Os prometí en mi anterior entrada que mi siguiente publicación en el blog, o sea ésta, sería una receta muy sencillita que todos en casa pudiérais preparar sin tener muchos conocimientos previos o experiencia reposteril, y sin necesitar materiales específicos. Por supuesto, también os encantará a quienes seáis reposteros de pro, pues es una receta muy fácil y resultona con la que triunfáis seguro!
Ésta es una de esas recetas que tienen su historia. En Abril, hicimos una viaje maravilloso a Estados Unidos para visitar a mi hermano y mi cuñada, que estaban viviendo allí. Uno de los días, mientras mi hermano estaba en el cole, mi cuñada nos llevó a desayunar a un restaurante tipo bistrot que sabía que nos iba a encantar, el Petite Chou en Indianápolis, Indiana.
Después de darle una vuelta a la carta, me decidí por el 'Old Fashioned Oatmeal', que consistía en un bol de leche con crujiente granola, plátano y frutos rojos, en concreto arándanos y fresas. Saludable y riquísimo a la vez. Se merecía una foto, ¿Verdad? Pues aquí la tenéis
Nos pasó una anécdota curiosa, que siempre recordamos cuando hablamos de aquel restaurante. Junto con mi granola, pedimos como acompañamiento 'pecans', o sea, nueces pecanas. Y o la chica lo entendió mal o no lo pronunciamos debidamente, pero al rato nos viene con un platito de bacon crujiente. No sabíamos de dónde había salido eso y ya no nos acordábamos de las nueces pecanas, así que pensamos que sería un detalle de la casa y nos lo empezamos a comer.
Al poco empecé a echar en falta mis pecanas, y de repente me di cuenta de la confusión: habían confundido 'pecans' con 'bacon', y eso era precisamente lo que nos habían traído. Podría haber pedido que me lo cambiaran, seguro que no hubiera habido ningún problema y muy probablemente nos habrían dejado el bacon y traído las pecanas igualmente, pues nos decía mi cuñada que cuando hay una confusión el cliente siempre tiene la razón y que eso lo tienen clarísimo, pero yo ya me estaba terminando mi plato (tan agustito) y lo dejé estar.
Pero cuando ideé este postre sí lo hice con las pecanas en homenaje a mi idea original, y creo que fue un acierto.
Durante los meses de verano, en varias ocasiones reproducí lo más fielmente posible mi desayuno del Petite Chou, con una granola muy rica comprada en los supermercados Iceland, y las frutas que he citado anteriormente. Un día desayunando, se me ocurrió casi de repente el plasmar este sano y sabroso desayuno en unos ricos y contundentes muffins, ideales también para el desayuno o la merienda.
Y me puse manos a la obra, pues tenía todos los ingredientes.
Como no me gusta demasiado cómo queda el plátano en trocitos horneado, pensé en hacer la base de los muffins de plátano, y asunto arreglado. Y cuando pienso en muffins de plátano, pienso en Bea Roque. Así que tomé una receta suya de base, y ya el resto es cosa mía ;)
De verdad, animáos y probadlos, os prometí una receta sencilla y sin necesidad de muchos utensilios ni raros y aquí la tenéis! Hoy en día es muy fácil conseguir arándanos frescos en supermercados grandes como Hipercor, y también en la mayoría de los LIDL y ALDI, yo este verano los he comprado siempre en LIDL y estaban muy ricos y menos caros y más maduros que los de Hipercor, que pecan un poco de verdes y caros. En cuanto a la granola, la mía la compré en el supermercado de productos ingleses Iceland, bastante extendido por las zonas de costa, no así en el interior. Os pongo una foto de mi granola, pero si no tenéis un Iceland cerca, podéis utilizar el muesli de Mercadona perfectamente. Yo utilicé la granola sin las pasas ni las almendras.
Muffins 'Petite Chou' de plátano, frutos rojos, granola y nueces pecanas
(Receta de Helia Bas de los Reyes con base de los muffins adaptada del libro de Bea Roque Delicias para compartir).
Ingredientes para la masa de los muffins
A) Secos
- 240 g. de harina
- 175 g, de azúcar
- 1 y 1/2 cucharaditas de bicarbonato
- 1/4 de cucharadita de sal
B) Líquidos
- 125 ml. de aceite de oliva de sabor suave
- 3 cucharadas de leche
- 1 huevo
- 300 gramos de plátano muy maduro, hecho puré
Otros ingredientes
- Arándanos azules frescos al gusto
- Fresas cortadas en trocitos
- Granola o muesli
- Plátanos deshidratados (uno para cada muffin)
- Nueces pecanas o normales (una mitad para cada muffin)
Preparación
Para realizar esta receta y cualquier otra de cupcakes o muffins, es muy conveniente disponer de una bandeja para cupcakes. Pero no es estrictamente necesaria. Si tenéis en casa flaneras de toda la vida, os sirven perfectamente, y si no, podéis usar también las flaneras desechables que venden en la mayoría de los supermercados.
Precalentamos el horno a 190 grados y ponemos una cápsula para cupcakes o muffins en nuestra bandeja para cupcakes (o flaneras, en su defecto). Según lo grandes o pequeñas que sean nuestras cápsulas, nos saldrán más o menos muffins.
Mezclamos los ingredientes secos en un bol; harina, azúcar, bicarbonato y sal.
En otro bol distinto, mezclamos los ingredientes líquidos: aceite, leche, huevo y puré de plátano, y con unas varillas hasta que los ingredientes estén perfectamente integrados.
Añadimos los ingredientes líquidos a los secos, y en este momento agregamos los arándanos y los trocitos de fresas. Con la ayuda de una espátula de silicona, los mezclamos bien pero sin pasarnos en el mezclado. Bea nos dice que no removamos esta preparación más de 15 a 17 veces, y lo que dice Bea va a misa ;) La mezcla debe quedar uniformemente humedecida, pero no importa si queda algún resto de harina o grumo, ya que desaparecerá durante el horneado.
Con una cuchara dosificadora de helado, iremos repartiendo la masa en nuestras cápsulas, procurando no llenarlas más allá de sus tres cuartas partes de capacidad.
Antes de hornear, ultimaremos nuestros muffins: pondremos un poco de granola encima de cada muffin hasta cubrir toda la superficie, y sobre la misma, un trozo de plátano y una nuez pecana, hundiéndolos un poquito en el muffin.
Horeneamos durante unos 20 minutos, o hasta que estén doraditos y la superficie esté seca, y al pinchar con un palillo éste salga limpio. El tiempo de horneado también dependerá de lo grandes o pequeñas que sean nuestras cápsulas, a mayor tamaño mayor será el tiempo de horneado.
Una vez horneados, los dejamos fuera del horno y dentro de la bandeja para cupcakes otros cinco minutos más, y después los dejaremos enfriar por completo sobre una rejilla enfriadora.
Y si los hacéis justo antes de desayunar (ya véis que se hacen súper rápido!), y los coméis tibios, mejor que mejor! Aunque nadie que los haya comido ha puesto ni media pega al comerlos a temperatura ambiente.
Os prometí una receta fácil y sabrosa y ¡Aquí la tenéis! Ahora no tenéis excusa, horneadlos y contadme qué os han parecido! Os van a encantar, y a vuestros allegados seguro que también.
Un besote,
Helia
Ay Helia, gracias por las explicaciones tan detalladas, la vamos a hacer sí o sí porque tiene una pinta genial.
ResponderEliminarBss
Muchas gracias mañica! Qué ilusión
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